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Lugar donde
se ocultan las fuentes
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EL NACIMIENTO
DEL TAJO
Nace el Tajo, como todos sabemos, en un lugar conocido
como Casas de Fuente García, en la sierra de Albarracín,
lugar al que se llega desde la localidad de Tragacete, siguiendo la
dirección a Teruel, o a Frías de Albarracín.
Pero poco nos imaginamos, cuando no lo hemos visitado, lo defraudante
de este lugar, lo que no debe influir en nuestro concepto de como
es el Tajo, y mucho menos, hacernos desistir de nuestra intención
de descubrir su recorrido, que a pocos kilómetros de aquí
llega a ser espectacular.
Subimos por una carretera rodeada de agreste paisaje,
como preludio de lo que va a ser la mayor parte de este singular parque.
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Praderas
en el nacimiento
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Su nacimiento se sitúa
en una cima casi lisa, junto a una casa de difícil calificación,
no es rústica, ni antigua, ni moderna, solo útil para
los pastores de la zona, los cuales no miran muy bien a los amantes
de la naturaleza que nos acercamos a descubrir el nacimiento de
este curso tan querido y que nos defrauda a la primera vista. Debo
excusarles, si tenemos en cuenta que no todo el que visita la naturaleza
es para admirarla y protegerla. Aunque tengo que añadir que
no siempre ocurre como el día que visitamos esta zona y tropezamos
con un malhumorado pastor. En otras ocasiones nuestros encuentros
han sido con personas muy amables a las que les agradezco su amistosa
charla.
Nace realmente en varios puntos
distintos, a modo de pequeños manantiales ocultos entre enebros
rastreros, pastizales y rosales silvestres, formando pequeños
arroyos que van a desaparecer en filtraciones, canalizadas al poco
en una fuente, con un tubo horrendo escondido entre troncos mal
amontonados, y desembocando en un pilón que sirve de abrevadero
al ganado. Siento una profunda pena ante tal descuido, y considero
que el río más largo de nuestra península,
y por qué no decirlo, tan precioso, debería ser más
cuidado en su cuna, pero también se me viene a la mente,
que semejante SEÑOR quiere con eso demostrar que lo humilde
de un nacimiento no impide que quien vio la luz en él llegue
a ser muy grande
No muy lejos del lugar, cruzando la carretera, se
ha elevado un monumento de dudoso gusto, acorde con la moda del
momento en que se creó, en el que una alta figura metálica
representa al gran río, así como otras tres esculturas
del mismo material representando a las tres provincias en que se
sitúa el parque.
Por un trecho, lo único que
podemos ver de nuestro río es una marca a modo de tierra hundida
junto a la carretera, que poco o poco se aleja de ella para entrar
en un denso pinar, dirigiéndose hacia una zona agreste, rocosa,
caliza en la que creará caprichosas formas dignas de ser visitadas.
Poco a poco tendremos oportunidad de irlas conociendo.
OCTUBRE 2.002
M.R.B.M.
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