La Tortuga de Hoyo de Manzanares
Lo más característico de esta jornada ha sido la niebla. No hubo vistas a La Pedriza, ni a Guadarrama como estaba previsto, ni pudimos llegar a al Estepar. Pero hubo un bosque de encinas completamente cubierto de liquen, envuelto en niebla, por el que parecía que de un momento a otro iban a salir los gnomos. Aquí están las imágenes.
La imagen es preciosa, al fondo El Picazo, y el valle lleno de color. La niebla...¡ un puré de guisantes!
Pero aquí estamos dispuestos a subir
Contraste de colores, incluido el gris...
Los primeros esperan a los rezagados, es decir, a mí.
¿A que estáis muy majos?
El primero, Luis
Bonito ¿verdad? No importa la niebla, el camino es precioso.
Seguimos subiendo, ahora se hace más pendiente
Nos hemos metido en la niebla, el bosque de coscojas está completamente lleno de liquen. Es impresionante.
Tenemos que ponernos la ropa de agua. ¿Llueve o es la niebla que es tan espesa que cala la ropa, el pelo, los macutos, las manos....?
El bosque. Tiene magia, ¿Verdad?
Es una delicia, inusual, ya tendremos tiempo de verlo con sol. Hoy está especial.
Las piedras resbalan, están mojadas y cubiertas de musgo.
Decidimos no continuar. No era prudente.
Comenzamos a bajar. Lo que en principio era un sendero bien marcado, se convirtió en una maraña de jara y maleza.
Yo iba feliz. Este laberinto en donde no sabes por donde continúa el camino me recuerda mis días en el Alto Tajo. Es una aventura que me encanta. Junto a unos roquedos, aparecen algunos alcornoques preciosos.
Con el ambiente tan cerrado es difícil que se vea bien en la foto, pero estaba precioso.
Detalle de la rama pelada y con corcho en otra zona.
Bajamos sin sendero. Se ha perdido por la falta de uso. Es una maraña de encinas, jaras, matojos secos y piedras cubiertas de musgo. A mí, me encanta esta situación. Es aventura cómoda y fácil, pero no sabes que encontrarás en el paso siguiente. ¿Una rama que no te deja seguir? ¿Una roca que hay que superar? ¿Abrirte paso entre matojos?
Mirando los detalles de entorno, encuentras ejemplares como este. Debí poner un pie y poder comparar, era enorme. Fijaros en las hojas de las encinas.
Llegamos a la pista que nos lleva a Hoyo de Manzanares. Un arroyito corre precioso en medio del musgo.
¡Pobre caballo! ¡Le han cortado las crines, y le han hecho flequillo...! Pero es muy bonito.
Además es un sibarita. Quiere nuestros bocadillos y no nos deja comer...
Como ve que es imposible, hace lo que debe, se come su comida, como está mandado.
No acaba de convencerse y sigue a nuestro alrededor hasta que consigue algo de pan y mondaduras de manzana.
El Picazo, cuando la niebla "se ha ido" Al menos vemos la silueta de donde debíamos haber llegado. Ya es tarde.
Cerca del pueblo, han puesto una virgencita.

Espero que os guste. Para mí ha sido un día especial, diferente y muy bonito. No siempre va a ser sol.

Noviembre, 2.005

MRBM

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