Ocentejo

Ocentejo

Ocentejo es un pueblo pequeño, muy cuidado, junto a la carretera que se dirige a la nacional que une Trillo con Poveda de la Sierra y en sentido opuesto se dirige a Sacecorbo y lo comunica con la que une Cifuentes con Saelices de la Sal.

Su nombre nos dice mucho sobre el lugar en que se asienta: "oz en tejo" es decir, Hoz en Tajo.

Realmente es en este pueblo donde se encuentra la hoz más profunda del Tajo, El Hundido de Armallones, profundo barranco que llega a alcanzar alturas de 200 metros, y que fué consecuencia del terremoto ocurrido en el siglo XVI.

Plaza, ayuntamiento y fuente de Ocentejo

 

 

No tiene grandes edificios que podamos encuadrar en estilos arquitectónicos, pero sí una amplia plaza, muy cuidada con grandes árboles y que preside el ayuntamiento. No le falta su fuente, y el bar que siempre he visto concurrido. Los niños corretean por ella, debe ser que lo he visitado en días festivos.

 

 

Promontorio y torre de vigilancia

 

 

Siempre me llama la atención un chaval muy vivaracho, que con una gracia indiscutible me señaló, el primer día que le vi, cuando él contaría unos cuatro años, una torre medio derruida, alzada en una roca que se destaca sobre el pueblo. Desde allí -me dijo- disparaban balas en la guerra... si, si... me lo ha contado mi abuela... Aún le veo por allí, jugando, y siempre hay algo en él que me hace sonreir.

Quizás sea la torre de vigilancia lo que más vemos en Ocentejo, dibujándose en el cielo azul por donde los buitres se pasean.

 

Iglesia

Lo que ya no vemos con tanta facilidad son las águilas perdiceras que también anidan por estas cárcavas, pero, algo más esquivas que los buitres, se hacen desear.

La iglesia tiene ese encanto especial de los edificios importantes en los pequeños pueblos.

Sobresale de las casas con su airosa espadaña. Es ingenua y sencilla, de piedra y barro, con campanas de hierro a la antigua usanza.

Pero lo más destacable de Ocentejo es su situación privilegiada. Muy cerca del Hundido de Armallones, es el punto de salida de muchos pescadores y senderistas.

El río a su paso por sus altrededores, describe meandros en los que se alojan los chopos y las saucedas, más allá de la hoz profunda, donde el valle se abre y se aleja hacia Valtablado del Río.

Los Ceños

 

 

Junto a la carretera que se dirige a este pueblo, encontramos un mirador del que baja un sendero y algo más adelante una especie de pista. Nos lleva a un lugar conocido como Los Ceños, donde se ha preparado un área de recreo al abrigo de unos farallones de roca, con voladizo, y que debe ser una delicia en los días tranquilos de primavera. No recomiendo el verano porque es tan bueno el lugar para el baño, que mucho me temo que esté plagado de gente...

M.R.B.M.