PelegrinaA unos cinco kilómetros de Siguenza, encontramos una pequeño pueblo, Pelegrina, pero a la vez conocido por gran parte de nosotros, quizás porque D. Felix Rodríguez de la fuente rodó en sus alrededores buena parte de sus series televisivas.
Es esto lo que dio fama al pueblo, a la vez que hizo que su cañón fuera punto de visita para muchos excursionistas, que según sus gustos se atreven a ir mas o menos lejos.
Comenzamos con una espléndida panorámica desde la carretera, en la que el pueblo se asoma desde un cerro al valle que le separa de la carretera general.
En lo más alto se dibuja la silueta de su derruido castillo, que es hermoso desde lejos, defraudandonos cuando llegamos a su falda por lo lamentable de su estado.
Pero las vistas desde este punto son inmejorables. La hoz que forma el río Dulce por una parte y la vega que la une con La Cabrera, por otra
En el centro del pueblo encontramos una pequeña iglesia románica, casi ahogada por las casas en su fachada principal, tiene su entrada lateral, por un atrio en el que se abre una puerta policromada. En su interior encontramos un artesonado mudéjar.
Pero, como digo anteriormente, lo más importante de Pelegrina es su río Dulce y la hoz que forma. Es muy frecuente ver revolotear los buitres por estos cielos y paseantes que bajan su empinada cuesta hasta llegar al río. Los más andarines se acercan a la cascada que forma el arroyo Gollorio. No es de fácil acceso, pero sí podemos llegar a sus alrededores en un cómodo paseo. Para verla de cerca habremos de subir por un sendero que nos lleva a su cabecera. Si nuestra intención es verla desde el pie, deberemos continuar por la margen derecha del arroyo y llegados a un punto en donde una mole de piedra nos corta el camino, continuar por una estrecha senda para acabar agarrados a unas cadenas que nos ayudan a llegar a su pie, esta última opción solo es recomendable para los expertos.
M.R.B.M. |