Otros puntos con románico

Alcolea de las Peñas

 

Como suele ocurrir en las zonas donde se da un estilo concreto de arte, no son solo los puntos importantes donde podemos encontrarlo.

De este modo, la zona norte de Guadalajara, está salpicada de pueblos y pequeñas aldeas que en su día fueron lugares importantes y en donde quedan muestras de este arte.

El paso del tiempo ha ido añadiendo diferentes estilos, y podemos encontrar cosas tan curiosas como la iglesia de Alcolea de las Peñas, en donde los estilos se mezclan de tal manera, que es necesario un experto en el tema para poder discernir cada punto de ella.

 

 

 

 

Puente románico de Cañamares

 

La visita al solitario pueblo de Cañamares comienza a través de un puente de piedra roja. Buscamos algo que vimos desde la carretera, un puente románico, de tres ojos, igualmente de rojos sillares, y por donde se asoma la espadaña de la iglesia.

Caminamos por las calles desiertas, dejando volar la imaginación, escuchando el ruido, inexistente ahora, de las herraduras que en otros tiempos golpeaban la piedra y debieron dar vida a estos lugares.

El puente se sitúa en las afueras, dejando correr las aguas del río casi cubiertas de alta hierba, seca por el paso del invierno. Nadie en las calles, solo el sol y los esqueletos de los árboles, parecen hablarnos de la historia que ya se ha ido.

 

Portada de la Iglesia de la Natividad (Hijes)
Detalle de las arquivoltas

No muy lejos encontramos Hijes y su Iglesia de la Natividad, igualmente de color rojizo, con portada y ábsides románicos. Es una iglesia robusta. Al contrario de las que hemos visto hasta ahora, no llama la atención por su decoración, o sus arquerias. El ábside, se sitúa junto a una torre con reloj, y accedemos a la puerta de entrada a través de una reja que nos conduce a una especie de patio, algo similar a un atrio, en donde encontramos lo más destacable de esta iglesia, su portada. Tres arquivoltas decoradas al estilo tan común en esta zona, vegetal y, sobre todo, geométrico, de nuevo la influencia mozárabe. En uno de los capiteles de la puerta, casi borradas por el tiempo, la silueta de unas arpías se van desmoronando con la inclemencias del tiempo.

 

Iglesia de San Pedro de Villacadima

 

 

Alejándonos de Campisábalos, camino de la Sierra de Ayllón, por donde se acaba Guadalajara y la carretera nos lleva a Riaza, ya en la provincia de Madrid, encontramos otro exponente que merece la pena hacer una parada: Villacadima.

 

Como todos ellos, es un pueblo pequeño, en el que destaca la joya de la iglesia. Casi deshabitada, parece hacerse fuerte y resistir el abandono. Su reja no deja paso al interior.

 

 

 

Puerta y torre

 

La puerta de madera, entreabierta, nos permite imaginar lo que en ella se encierra. Ha sido blanco de robos, expolio y vandalismo, por lo que ha cerrado su acceso como suplicando clemencia a estos irresponsables que no respetan nada que no esté protegido con medidas de seguridad.

En ella encontramos un escrito que nos cuenta su historia. Creo que yo no podría contaros tan bien como en el se describe, todo lo concerniente a esta hermosa iglesia, por lo que os lo presento en forma de fotografía, merece la pena informarse.

 

 

 

 

 

 

Damos por terminado este primer recorrido por estos pueblos cargados de historia. Aplazamos para otra ocasión la visita a otros muchos que nos han quedado, no menos importantes, y por supuesto, dedicaremos un apartado propio a Sigüenza, Atienza y otros puntos de gran interés en esta provincia.

M.R.B.M.

 

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