Valverde de los Arroyos

Valverde de los Arroyos

Al norte de la provincia de Guadalajara, la sierra de Ayllon y sus estribaciones han creado uno de los más bellos paisajes de la geografía nacional, no quizás de los más espectaculares, pero sí con rincones dignos de visitar.

 

 

 

 

Casas típicas en Valverde

 

Al norte de la provincia de Guadalajara, la sierra de Ayllon y sus estribaciones han creado uno de los más bellos paisajes de la geografía nacional, no quizás de los más espectaculares, pero sí con rincones dignos de visitar. El enclave de Valverde de los Arroyos es uno de ellos, bonito pueblo al pie del Pico Ocejón, no hace mucho semiabandonado y ahora totalmente restaurado, como lo exige la gran afluencia de público que lo visita, la vida rural está de moda...

 

 

 

 

Casa remodelada

 

Debido a las normativas y al deseo de conservar el tipismo de la zona, las casas se han remodelado siguiendo la arquitectura tradicional, aquí la pizarra es mas clara que en la zona de Majaelrayo y alrededores. Se siguen manteniendo las paredes de pizarras apiladas y los tejados del mismo material, así como las ventanas, puertas y balconadas en madera natural, lo que unido a la profusión de flores y vegetación hace de este pueblo un rincón inolvidable.

 

 

 

Pico Ocejón

 

Hace unos diez años visité la localidad, en la que no pude encontrar un bar literalmente hablando, solo un local social en el que pudimos tomar un café. No me importó, el sabor a tradición y la huella de años sin cambios compensaba al máximo esta carencia. Hoy se ha vuelto un centro turístico en el que no solo hay un bar, sino restaurantes, casas rurales donde alojarse etc.. Reconozco que son mejoras y bienestar necesarios y, por otra parte, aplaudo a quienes han sabido recrear la tradición.

 

 

Estribaciones del Ocejón

 

El telón de fondo de este pueblo, y puede que el motivo de su auge, es el Pico Ocejón, de una altitud de 2.048, metros, generalmente nevado en invierno, y cumbre a la que suelen subir los senderistas, tanto desde Valverde como desde Majaelrayo.

Como dato curioso, añadir que cada año, en Navidades, el Club Alcarreño de Montaña coloca un Belen en su cima.

 

 

 

Chorreras de Despeñalagua

 

Subimos a la parte más alta del pueblo, desde donde podemos contemplar una buena panorámica del mismo, y cruzando las eras, encontramos un camino que se dirige al Ocejón.

De él sale un ramal apenas visible que se dirige a la cumbre, mientras que el que hemos tomado continúa hacia las Cascadas de las Chorreras de Despeñalagua, lugar muy visitado y emblemático de Valverde.

 

 

 

Camino hacia las Chorreras

El camino es cómodo, a media ladera, sin subidas ni bajadas. Discurre entre brezales, llenos de preciosas y diminutas flores a veces rosadas, otras blancas.

El campo en época de primavera es de un precioso verde tierno, que en el día que lo visitamos brilla a la luz de un sol suave.

Las estribaciones del Ocejón llegan hasta nosotros y podemos observar los picachos que emergen en las colinas cercanas.

 

 

 

Cascada

 

Según caminamos, comenzamos a divisar a lo lejos las chorreras. Primero como un fino hilo de agua en medio de un gris plomizo, que poco a poco va aumentando, tomando forma y escondiendose a veces con las revueltas del camino.

 

 

 

 

 

La caída

 

Cuando llegamos al pie de la cascada, el ruido llena el aire. No es una como parecía a lo lejos, también corre por los laterales de la pared pedregosa.

La principal es una franja de agua blanca de espuma, que forma una poza en su caída. Se precipita a lo largo de 120 metros y se remansa un instante para volver a caer de nuevo en un salto cercano, unos metros más abajo de la poza, entre arboleda de ribera.

 

 

 

 

 

Jacinto de los Bosques

 

Pero no solo el agua y las piedras son el encanto de este paisaje. Nos separamos un poco de las rocas, y descansamos bajo la sombra de un hermoso nogal.

El suelo está sembrado de jacintos de los bosques, de un precioso violeta azulado. No son los únicos, les acompañan amarillos ranúnculos, blancas margaritas..., todos se mezclan con fresca hierba.

Regresamos a Valverde del que solo nos separan unos dos kilómetros, y en el camino encontramos otra cascada que se precipita a una vaguada rocosa.

No es injusto que este lugar sea considerado el centro turístico de esta sierra. Merece la pena visitarlo.

Mayo, 2.003

M.R.B.M.