MIDI D' OSSAU

Zona Anayet

Como es sabido de todos, Los Pirineos son la frontera natural entre España y Francia. Pero una vez en ellos, nada es de nadie, es todo un conjunto de recortados picos, a cual más hermoso. ¿Cuando cruzamos de un país a otro? Solo un puesto de vigilancia fronteriza en la carretera nos hace ser conscientes de la diferencia. Una vez atravesado, siguen siendo solo eso "Pirineos"

Desde El Portalet

La ruta la comenzamos pasado El Portalet, en un punto cercano a un refugio, desde donde podemos ver toda la zona de El Anayet. Este lugar tiene un atractivo especial. Es un amasijo de picos en donde difícilmente logro distinguir cual es cual. Me siento inquieta. No tengo planos y eso no me gusta. Para mí no es fácil volver a Pirineos. No puedo pensar, como otras veces, otro día vendré. Hoy tengo la sensación de "nunca más" y eso me hace sentir mal.

El Aspe al fondo.

Dispuesta a disfrutar de este magnifico día, comenzamos la caminata. Nos dirigimos por una amplia pradera hasta el pequeño refugio, una casa cuya utlidad no es fácil de saber, probablemente sea albergue para pastores, y desde ell atacamos la subida, lentamente, demasiado lentamente. Las zetas que nos aproximan al collado de Soum de Pombie (2.129 mts) me resultan interminables. Hoy es uno de mis peores días. Daría cualquier cosa por ir como mis compañeros, hablando, riendo y ... subiendo... sin más problemas que caminar. Pero ya sé que ha de ser así, despacio, despacio, superar los escasos 400 metros de zigzag continuo y ya, casi sin respiración me veo con ellos en la llanura antesala del Midi d'Ossau. Respiro hondo. Se han acabado mis penurias. Ya estoy arriba.

Midi d' Ossau (2.884 metros)

El resto de la jornada va a ser un disfrute para los sentidos. No tardamos en llegar al refugio de Pombie. Hacemos un alto y nos empapamos del entorno. Allí el punto estrella es el Balaitus. Realmente es un pico espectacular. Una pirámide perfecta, unas crestas de envidia y un entorno privilegiado.

Balaitus (3.145 mts) a la izquierda. Tras la primera cuerda, el Palas (2.974)
Balaitus

Pasamos unos minutos contemplando el horizonte. Detrás del refugio, encontramos el Midi d'Ossau, con su lago a los pies. Una pedrera menuda nos recuerda el origen glaciar de este lago. No está en su mejor momento. Pienso que la mejor época para visitar este lugar es en primavera, cuando la nieve lo ha cubierto y el frío intenso del invierno ya no hace mella en el caminante.

Lago de Pombie, al pie del Midi d' Ossau

Ahora, pasado el verano, las praderas están amarillas, los ibones mermados, y solo en las caras norte hay restos de una nevada reciente.

Midi, cara este.

Situados en la otra vertiente, la cara este del Midi d'Ossau se presenta preciosa, con algo de nieve, y nos muestra la subida por la via normal, esa por donde no me atreverá nunca a ir...

Camino al Pico Saoubiste

Continuamos caminando esta vez por una pedrera incómoda. Para mí es un descanso. No hay subida, y el mal firme del terreno no significa nada. Nos dirigimos al collado de Suzon. Desde él, la visión del valle de Magnabaigh es una delicia. Dejamos a la derecha la cresta del pico Saoubiste y nos dirigimos al río que atraviesa el valle.

A nuestra izquierda una crestería, casi se diría que es un desgarro del Midi. Se trata de la Arista de Moundhels. Este cordal nos llevará al collado del mismo nombre, y desde el ... bueno, más despacio...

Arista de Moundhels

Para llegar al valle, Vallon de Magnabaigh, atravesamos pedreras, praderas, arroyos, bajamos por una senda mullida y bien marcada, a veces resbaladiza por la tierra mojada convertida en barro pegajoso y poco seguro. Pero solo mirar alrededor hace olvidar los pies.

Valle de Magnabaigh

Al fondo, el horizonte se llena de picos. Es muy probable que estos de la derecha, salientes y afilados sean los picos de la zona del Lavigne, pero... ¡Como me gustaría saberlo con certeza! Un pico, un valle, una planta, un árbol... cobran vida cuando sabemos su nombre. Es como una seña de su identidad que nos cuenta su historia. No saber el nombre de cada cosa me hace sentir un gran vacío.

Midi, cara este-norte.
Nos acercamos al bosque de Bious-Artigues. Al fondo el pico Houratatère

Llegamos al collado en donde se ha instalado un bosque de hayas. Estamos en otoño, y el color es el atractivo de estos bosques. Nos disponemos a atravesarlo, entramos en la penumbra característica de los hayedos y al poco damos con una pradera de ensueño. Rodeada de picos, abrigada entre hayas, el sol la calienta y nos recrea.

Collado de Moundhels

Tras un descanso en la pradera, comienza la bajada más empinada del día. Nos internamos en el bosque de Bious-Artigues. Igualmente entre hayas y abetos que hacen el caminar una delicia.

Collado de Moundhels
Bajando por el hayedo de Bious-Artigues

Nuestra meta está abajo, en el lago de Bious-Artigues. Un lugar de recreo con fácil acceso en coche. Hay mucha gente. Han debido venir a pasar el día. El lago no tiene la transparencia y el azul intenso de nuestros ibones, pero es bonito.

Lago Bious-Artigues
Alrededores del Houratatère

Los alrededores del lago son preciosos. Entre las copas de las hayas, de nuevo vemos el Midi d' Ossau por su cara norte.

Cara Norte del Midi desde el bosque de Bious-Artigues

En el lado opuestos unos preciosos picos. supongo que son los de Lavigne y Chérue . De nuevo mi ignorancia. Pero lo lamento. Esta vez solo puedo deciros que es una gozada estar aquí, aún con el vacío de no saber los nombres...

Zona de Lavigne y Chérue

M.R.B.M.