-CUSCO- VALLE SAGRADO DE LOS INCAS

La llegada a Cusco/Cuzco, (ambas formas son correctas) ocurre al mediodía. Un precioso y soleado día de invierno. Es el equivalente a nuestro mes de enero... Sin hacer caso a las recomendaciones de nuestros guías, pasamos del reposo en el hotel, la siesta, el descanso... y tras la comida nos dedicamos a pasear por el casco antiguo de Cuzco. El día lo mandaba. Era el 7 de julio de 2.007, (07/07/07) día en el que se proclamaban las SIETE NUEVAS MARAVILLAS DEL MUNDO.

Cuzco. Cúpula del templo de Santo Domingo.

Independientemente de la polémica suscitada por este evento, la realidad es que el Machu Picchu fue nombrada una de ellas. Como cabe esperar, Cusco salió a la calle. Y no de cualquier manera. La plaza de Armas era un hervidero de gente, música, folklore... y aquí estamos, en medio de este tumulto, admirando los vistosos ropajes, los desfiles coloristas, el Inca en su trono, los soldados, los altavoces con la exaltación de su cultura...

Plaza de Armas de Cusco. Celebración del nombramiento del Machu Picchu como Nueva Maravilla del Mundo

 

Realmente merece la pena ver este espectáculo. Poco vemos de los monumentos. Está todo abarrotado. En una empinada calle, por donde circula el desfile, dos jovencitas con sendos cuyes en sus brazos nos invitan a hacerles unas fotos. El ambiente de esta ciudad es ese, gente ataviada con los trajes típicos que te aborda a cada paso para pedirte que te fotografíes con ellos, o que les compres sus mercancías típicas, o chiquillos pidiendo bolígrafos, caramelos o algo... forman parte de la ciudad.

Tipismo y celebración

Pasamos la tarde dedicando el tiempo a una toma de contacto. Poco notamos el mal de altura, afortunadamente. Al día siguiente, muy de madrugada, tomamos el tren que nos lleva a Aguas Calientes. Al fin subiremos al punto estrella de nuestro viaje, el Machu Picchu. Pero esta visita, así como el Valle Sagrado de los Incas, merecen una mención aparte, por tanto, dando un salto en el tiempo, volvemos a situarnos tres días después, en Cuzco.

Plaza de Armas de Cusco, tres días después

Han pasado muchas cosas en estos tres días. Un país es una entidad tan variopinta, que a pesar de que los turistas solo veamos lo mas hermoso, llamativo o típico de él, detrás está la realidad del día a día. La gente que trabaja, que sufre y lucha, y la que gobierna, que supongo que trata de hacerlo como mejor sabe o puede, o quiere..., pero ese tema es dan delicado que no debo, ni puedo, ni tengo información ni razones para entrar en él. El caso es que en estos días se ha producido una revuelta nacional. En este enlace podéis haceros una idea de lo que ocurrió. No entro en la ideología y la veracidad de lo que se dice en él, solo es una muestra de la situación en la que nos encontrábamos.

Amanece un día frío y desde mi ventana puedo ver la cúpula del templo de los Dominicos, sobre lo que fue el Corikancha. Aún no conozco bien la situación huelguista, y mis deseos son visitar esta ciudad, que desde que la pisé produjo en mi una sensación muy atractiva y positiva. ¿Será el espíritu Inca...?

Restos del Koricancha. Sobre él, la iglesia de los Dominicos.

Cuando salimos a la calle, encontramos un Cuzco que poco se parece a la ciudad festiva de hace tres días. Hay manifestantes y piquetes por todas partes, eso sí, en esta ciudad muy respetuosos. Tenemos noticias de que en otros puntos, no están tan tranquilos... (Arequipa, Puno...)

A pesar de todo tratamos de ver lo más importante de la ciudad. En primer lugar, el Convento de Santo Domingo. He de confesaros, y si os viera lo haría con un guiño, que si pudiera cambiar la historia, quitaría este convento de aquí, lo edificaría en otro lugar, y respetaría el Korikancha... Los tiempos cambian, la mentalidad de hace cinco siglos era muy diferente de la de hoy.

¿De qué debo hablaros? Pues creo que del Korikancha. Templos y conventos Dominicos hay muchos en España... (Perdón a los dominicos, les tocará a ellos en otro momento)

Interior del Korikancha

El Korikancha, o templo dorado, estaba dedicado al culto del dios Sol, el dios principal de los Incas, el Inti. Como no podía ser de otro modo, las paredes estaban recubiertas de oro. Lo poco que queda de él, nos habla de su grandeza. Las piedras que forman el muro que aún queda en pie, son de un pulido tan fino que no parece realizado por personas.

Imaginad el lugar. Sobre el antiguo templo Qorikancha, Pachacutec, el Inca que defendió Cuzco de los guerreros Chancas y este hecho le dió ese nombre que significa "el transformador del mundo", levantó el templo más hermoso de todo el imperio (Tahuantinsuyo o Imperio de las Cuatro Partes del Mundo). Las piedras empleadas en él eran dioritas verdes y andesitas rojas o grises, dependiendo del lugar. Las paredes estaban, en su mayor parte, recubiertas de oro y plata. Esto hacía que el sol se reflejara en ellas. Poco queda de todo esto. Solo podemos imaginar a partir de los pocos muros que quedan en pie, de los nichos que nos hacen revivir aquellos días y de los pasadizos que nos cuentan, en lo poco que queda, lo que existió.

Otra imagen de los restos del Korikancha

En él se veneraron tanto al Sol, en recintos de oro, como a la Luna, en recintos de plata. Tuvieron cabida el Arco Iris, las Estrellas, el Rayo, las Constelaciones...

De hecho, un corredor apunta al lugar en donde se puede observar la constelación de las Pleyades, protectora del maíz.

Ventanas en uno de sus recintos.

La construcción de los muros está ligeramente inclinada. Parece ser que es este el motivo por el que no se destruyó en el terremoto que asoló la ciudad en 1950. Las ventanas y nichos son trapezoidales. Esta construcción es característica de los Incas. Tiene la misma función que los arcos. Como nota informativa, los terremotos son frecuentes en Perú y mientras que los edificios "no Incas" se derrumban, los Incas permanecen inalterables.

Por fin, abandonemos el Korikancha y veamos unas imágenes de lo que hoy tenemos, el convento de los Dominicos y su claustro.

Fachada del Convento de Santo Domingo
El claustro

El casco antiguo de la ciudad es una mezcla de colonialismo y restos incas. Los edificios cristianos como la Catedral, las iglesias de los Jesuitas, con sus aledañas Loreto y San Ignacio de Loyola, y otros, se mezclan con las calles de zocalos de piedra, vestigios del imperio inca, y las casas como la del Acllahuasi o casa de las mujeres escogidas.

Una calle de Cusco, junto al Qorikancha

Pienso que nada de lo que ocurrió en la conquista de Cuzco, ni de ningún otro lugar debió haber ocurrido. Es cierto que Colón descubrió y conquistó América para el mundo occidental. Ya estaba allí descubierta por otros pueblos, por supuesto, pero no había sido dada a conocer a occidente. Defendiendo la historia de mi país, creo que debo decir que la época en la que ocurrieron los hechos era así, época de conquistas, en la que conquistar era lo natural y deseado, en todos los países del mundo occidental. Incluso en Perú, refresquen la memoria, había luchas por conquistar tierras, vencedores y vencidos, y no siempre eran magnánimos...

Pero tampoco deberían ocurrir muchos hechos actuales en todo el mundo, y ahí están. Son igualmente reprochables. No debe haber guerras, bajo ningún concepto ni excusa. Si esto hubiera sido así, hoy tendríamos un Cuzco maravilloso. Pero también pensemos en como actuaron los incas. También conquistaron tierras a sus enemigos. Hubo culturas anteriores, y bastante sanguinarias. Hoy no podemos rehacer el pasado y corregir. Intentemos que el presente acepte convivencias en paz, como estos muros que viven juntos unos a otros. España fue también conquistada por romanos, árabes, franceses... la historia no puede cambiarse, es un libro que no se puede modificar, pero si releer y tratar de aprender. Con rencor no vamos a ningún sitio.

Catedral
Calle hutanrumiyoc.
Iglesia de la Compañía
Piedra de los doce ángulos
Plaza de Armas
San Ignacio de Loyola

Volviendo al Cuzco Inca, fue construido con una estructura que recuerda al animal sagrado del Puma. La cabeza de este animal se sitúa en el templo mas grande del imperio, el Sacsayhuaman. A él llegamos en medio de las amenazas huelguistas.

Las ruinas de este lugar son impresionantes, grandiosas, casi increíble que haya podido el ser humano mover los bloques de piedra que la forman. De nuevo tengo que relacionar la historia con lo que veo y la parte negativa que no me gusta. Este lugar fue mandado destruir por los conquistadores, no solo para aprovechar sus riquezas, sino como símbolo de poder. "Si destruyo aquello que más significado tiene para ti, tus creencias, tu templo, tus dioses, consigo tu sumisión". Inaceptable. Pero de nuevo repito, es historia que no podemos cambiar, ni hemos hecho los españoles de hoy. Lo lamento.

Las paredes del Sacsayhuaman encierran una página escrita de su historia. Las piedras representan animales mitológicos que hablan por si mismos. La estructura de la ruina, las puertas, los recintos... deben verse con calma, con "los deberes hechos" y siento no haber podido verlo así. Es mucho lo que nos cuentan estas piedras.

Esta huelga, estas manifestaciones, también contribuyen a que mi visita sea breve y algo intranquila. Puede que esto sea motivo para que vuelva a esta ciudad que me ha dejado huella.

Mañana deberíamos ir a Puno, al lago Titicaca, a Uros, Takile... Mañana tomaremos un avión a una hora temprana para ir a Lima. Puno está tomado por los huelguistas. No se puede pasar, la carretera está llena de barricadas y piquetes, el aeropuerto está cerrado ...

Igualmente no hay tren a Machu Picchu, no se puede visitar el Valle Sagrado...

Machu Picchu

Valle Sagrado de los Incas

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