LAS BATUECAS y LA SIERRA DE FRANCIA

Depresión del río Batuecas desde la Peña de Francia a primeras horas de la mañana

Cuando el otoño acaba, cuando los días acortan y apenas nos queda luz para admirar suficientemente las maravillas de esta nuestra Tierra, decido pasar unos días, escasos, en ese paraíso, en otros tiempos perdido, de Las Batuecas.
Dicen que por estos lares se encontraba el paraíso de la Biblia, o también el Jardín de las Hespérides, ese lugar que la mitología adula, que nos da envidia, que todos quisiéramos conocer, y que ciertamente creo que no es muy probable que se ubicara en esta zona. Pero ellos, los habitantes de Las Batuecas, o mejor dicho, los que escriben libros sobre ellas, nos lo dicen... Realmente es un lugar precioso, no entremos en polémica.

Se localiza este Parque Natural de las Batuecas - Peña de Francia en las estribaciones occidentales del Sistema Central. No alcanza alturas notables, sus picos no llegan a los 2.000 metros, la cumbre más alta, La Hastiala, 1.735 m. Frente a ella, La Peña de Francia, la más emblemática, no alcanza esta cota, 1.728, y así seguiríamos bajando hasta llegar a algunas que rondarían los 800 metros en la Sierra del Castillo. Esto no merma belleza al lugar. Sus valles son profundos, en ocasiones escarpados, accidentados debido a la naturaleza de sus rocas, que tras un complicado proceso en el que yo no debo entrar, acabaron formando pizarras, cuarcitas y otras que debido a su dureza nos presentan esos recortes tan atractivos, como los que encontramos en la ruta que os contaré más adelante.

Los ríos que atraviesan el parque, Alagón, Francia, Batuecas... han aprovechado las depresiones ya existentes provocadas por los movimientos tectónicos y las han modelado ampliamente. El resultado es un paisaje mezcla de suaves colinas a veces, y otras, como en la Peña de Francia, en donde el escarpe de cuarcitas alcanza los 200 metros de recortes puntiagudos y paredes planas.

Pero no es el paisaje lo único que nos ofrece este parque. Sus pueblos parecen haberse quedado dormidos en la Edad Media, y por encima de todo me sorprenden sus vestigios de tiempos ancestrales, pinturas rupestres, y yendo aún más lejos, fósiles sorprendentes, no solo por su forma, sino por su ubicación, los encontramos en piedras que adornan las fachadas de muchas casas. De esto saben muchos los vecinos de Monsagro.

Pero vamos por partes, poco a poco, comencemos por el

Primer día:

Miranda del Castañar

Segundo día:

La Peña de Francia y alrededores.

Tercer día:

Por el Valle de Las Batuecas a la Cascada del Chorro.

Cuarto día:

Los pueblos del Parque de Las Batuecas-Peña de Francia.