Pinares en La Mogorrita

La Mogorrita

Hoy hemos decidido cambiar el inicio de nuestra salida. Dejamos atrás los pueblos de Guadalajara para arrancar la ruta desde la provincia de Cuenca. No nos alejaremos de la cuenca del Tajo, nos acercaremos a su nacimiento, bastante mas alejado de donde solemos ir habitualmente. La excursión de hoy será como una especie de toma de contacto con la zona, podremos estudiar la distancia, el tiempo necesario para aproximarnos al lugar en que comienzan las rutas, etc. Para ello nos dirigimos a la cabecera que situamos en el pueblo de Tragacete.

 

Estrecho de Priego

 

Tomamos la carretera que nos lleva desde Priego a esta localidad. Pasado Priego, nos sorprende el majestuoso estrecho que lleva su nombre, en el que las paredes de roca se alinean a nuestra izquierda mientras que el Escabas discurre a la derecha, transparente, verde, brillando al sol y reflejando las rocas y la arboleda de sus orillas.

 

El Escabas

 

 

 

Llevamos el coche a marcha cómoda para así poder admirar el paisaje. No hay tráfico y de vez en cuando algún rellano al borde de la carretera nos permite asomarnos al precioso río. Es una carretera sin arcenes entre el río y los cortados. Hacemos propósito de buscar una ruta que nos permita caminar por las orillas de este río, y seguimos admirando la zona desde las ventanillas.

 

Vista de El Hosquillo

 

 

Según vamos avanzando las moles rocosas de nuestra derecha van desapareciendo para hacerlo por completo al entrar en un denso pinar, en la zona llamada del Hosquillo, parque cinegético, creado en un lugar solitario y en el que está limitada la visita.

En él se han soltado cierto número de animales para su reproducción y conservación y que se han unido a los ya existentes en la zona. Así conviven, y parece que con gran éxito, jabalíes, corzos, gamos, ciervos, cabras e incluso osos, de los que según creo se ha logrado ya alguna cría.

Panorámica desde la cumbre

 

Tomamos dirección a Tragacete. Desde esta carretera, en un mirador estratégicamente situado, podemos admirar las vistas del Hosquillo y hacernos una idea de como debe ser la vida faunística en estos intrincados lugares.
Pasado Tragacete, subimos hacia las cumbres de la Sierra de Valdeminguete, lugar de nuestro destino, y aparcamos el coche en un fresco lugar poblado de pinos, con una verde pradera cubierta de flores.

 

 

Emprendemos por fin nuestra andadura de botas y macuto. Caminamos un kilómetro por la carretera asfaltada para tomar después una pista llana y en buen estado entre pinares y prados.

En la cumbre

Es tarde, ya ha dado la una del mediodía, y el sol calienta, lo que nos hace buscar la sombra. Después de media hora de cómodo caminar nos dirigimos a la cumbre por una fuerte pendiente. Sopla una fresca brisa que ayuda en la subida. Al llegar a un collado paramos a comer. Las vistas son preciosas, al frente el Cerro de San Felipe, lugar donde nace el Júcar, a la derecha el valle del Tajo, aunque será más adelante cuando veremos plenamente estos contornos, y a nuestros pies un verde prado con matorrales de sabinas, manchado de flores, y por supuesto los pinos silvestres que dan fresca sombra y hace nuestro descanso muy agradable. Aquí la primavera dura más. Hay en el horizonte una bruma blanquecina que nos indica el fuerte calor que está haciendo en las zonas bajas.

Continuamos subiendo y al poco tiempo divisamos la cumbre, donde existe un refugio para los guardas forestales, así como una torre de vigilancia, paneles solares para crear energía, y una pequeña instalación eólica con el mismo fin con un gracioso avioncito en su extremo, cuyas aspas dan constantemente vueltas. Es desde aquí desde donde las vista es espléndida.

El horizonte no parece tener fin, el valle del Tajo a la derecha, ahora le vemos desde su nacimiento, el del Júcar a la izquierda y el Cerro de San Felipe al frente, parece que está al lado, a un tiro de piedra.

 

La cumbre y sus construcciones

 

Abandonamos la cumbre por una pedrera y nos dirigimos a la pista de esquí que nos conduce al camino de retorno. Desde la base de la pista, la cumbre de La Mogorrita tiene otro aspecto, es rocosa, abrupta, desafiante para los escaladores, muy distinta a las suaves laderas por las que habíamos subido. No es una cumbre tan espectacular como las del Guadarrama pero me gusta, tiene su encanto.

Continuamos por otra pista llana que en poco rato nos conduce a nuestro final, y una vez en la pradera en la que tenemos aparcado el coche, nos sentamos en la fresca sombra de los pinos, sin ganas de volver a la civilización.

Esquema y comentario de ruta

Desde Tragacete, tomar la carretera hacia Huélamo y desviarnos a la izquierda por la que se dirige a Teruel. Subir por ella hasta encontrar a la derecha, en un pequeño puerto un refugio de montaña en un pinar. Aparcamos el coche y bajamos por la carretera durante 1 km. donde hace un fuerte giro a la derecha y en donde sale una pista a la izquierda que es la que tomamos.

Caminamos unos dos kmts. y a nuestra izquierda sale otra pista menos marcada que asciende y que en una ocasión se divide en dos senderos. Ambos sirven. Casi arriba sale una nueva pista que baja al valle. No la tomamos. Continuamos por la que traíamos que sigue a la izquierda hacia la cumbre no muy lejana. Nos dirigimos a ella. Buscamos como bajar por la pedrera hasta la pista de esquí, la cual se ve muy bien. Al final de la pista de esquí, encontramos otra pista paralela a la que tomamos al principio, que nos lleva sin pérdida al final de la ruta.

NOTA---- El esquema es solo orientativo. No es a escala, ni guarda el trazado de la pista

El plano a escala se puede encontrar en la hoja 565-III escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.

M.R.B.M.

09/06/2002